Colorido y devoción en la procesión de la Virgen de la Cabeza de Marmolejo
Las calles de Marmolejo se han vestido de primavera para vitorear a la Virgen de la Cabeza, que un año más, repartía su bendición durante un recorrido bañado de color, alegría y devoción. Una bonita procesión acompañada por más de una decena de cofradías filiales y la Cofradía Matriz de Andújar, donde no faltó la alegría y la música.

Tras la celebración de la misa, oficiada por el obispo de Jaén, donde asistieron más de una decena de cofradías filiales y Cofradía Matriz, la imagen de la Morenita que se venera en Marmolejo salía en procesión por las calles del municipio. Una bonita y emotiva procesión que cada primavera recibe a cientos de visitantes para participar en la celebración, y conocer la manera que Marmolejo rinde honores a la Reina de Sierra Morena, en un año enmarcado por el 150 aniversario de la fundación de la Cofradía filial marmolejeña.
La imagen de la Morenita de Marmolejo recibe culto durante todo el año en la iglesia de Jesús. Los actos comienzan la semana previa a la romería de Andújar, donde la Virgen es trasladada hasta la iglesia de Nuestra Señora de la Paz, donde permanece hasta el sábado posterior de la romería de Andújar. Es entonces cuando en procesión, recorre las calles del municipio a hombros de sus anderos, mecida y vitoreada por todo su pueblo.
Las calles por donde pasa la procesión, se han adornado previamente de colgaduras y pañoletas con la imagen de la Virgen. En las puertas de las casas, se levantan improvisados altares en su honor, y desde los balcones, la Virgen de la Cabeza recibe vistosas petaladas, vítores, y es aplaudida por el numeroso público que se congrega durante el recorrido.

La talla de la Virgen vestía manto rojo, bordado de oro sobre terciopelo, con saya y mantolín del Niño de color blanco. Juego de coronas y rostrillo en oro, la Virgen era procesionada sobre un precioso paso con un bello exorno floral en color blanco.
Las cofradías estaban representadas por miembros de sus juntas directivas, portando sus cetros y banderín, donde se indica su lugar de procedencia; la Cofradía Matriz, acompañaba a la Virgen con sus emblemáticas banderas junto a la cofradía anfitriona, Marmolejo.
Tras dos semanas de estancia en la iglesia de la Paz, y su tradicional procesión, la Morenita volvía a su sede canónica, la iglesia de Jesús, donde preside la vida cotidiana del municipio, a la espera de la nueva primavera, donde se volverá a cumplir el ritual, donde Marmolejo ensalce a su Reina, donde la luz y color de sus gentes se transformen en devoción.



