La Virgen de la Cabeza congrega a miles de personas el día grande de su Romería
La Virgen de la Cabeza ha congregado el último domingo de abril a cientos de miles de romeros y peregrinos, que venidos de todas las partes del mundo, han viajado hasta el Santuario de Sierra Morena, para acompañar a la Virgen en su multitudinaria procesión, donde 70 cofradías de distintos puntos de nuestra geografía, han acompañado a la Patrona de Andújar, en una de las romerías más antiguas e importantes de España y del mundo.
Marcado por el buen tiempo y las altas temperaturas, el último domingo de abril, el mundo mariano mira siempre al corazón de la Sierra de Andújar, donde se celebra cómo manda la tradición, la Romería de la Virgen de la Cabeza. Una romería que iniciaba los días grandes el jueves día 23, hasta llegar al punto álgido de esta celebración mariana, la procesión de la Morenita por los aledaños del Cerro de la Cabeza.
Durante los días previos se han ido congregando miles de personas que acampaban a las faldas del cerro. Las cofradías filiales venidas de distintos puntos de España tomaban sus casas de hermandad, y la Cofradía Matriz de Andújar sería la última en llegar a su casa, haciendo su presentación ante la Virgen pasadas las 23:00 horas de la noche del Sábado.
El día grande llegaría el último domingo de abril. Durante toda la noche, miles de romeros han visitado a la Virgen en su camarín, esperando que al amanecer, comenzara a repicar las campanas para ver salir a la Santísima Virgen de la Cabeza a hombros de cientos de anderos, que durante toda la noche, aguardaban el momento de portar a la Virgen.
La Morenita, cruzaba el dintel de la puerta del Santuario pasadas las nueve de la mañana, momento en que era trasladada al altar exterior para presidir la misa pontifical con todas las cofradías asistentes y oficiada por el obispo de Jaén.
Finalizada la misa, las cofradías comenzaban a descender el cerro en procesión por riguroso orden de antigüedad, siendo la más joven la primera, y la más antigua y matriz, Andújar. Todas con sus trajes típicos y portando estandarte y las emblemáticas banderas.
La Virgen de la Cabeza ha vestido para este año el "manto de la alegría", donado por los hermanos mayores de este año, Jose María Alcántara y, su mujer, Teresa, qué emocionados, vitoreaban a la Morenita y la mostraba a todos los romeros y peregrinos. El manto se trata de una vistosa pieza de terciopelo rojo bordado en oro. El juego de coronas y rostrillo son las confeccionadas en el año 1960 para la Recoronación de la Virgen por desagravio.
Durante la procesión se han vivido momentos de gran emoción, visibles en los rostros de los romeros al paso de la Virgen. Ha descendido lentamente por la calzada principal hasta llegar a la Plaza del Poblado, donde una gran aglomeración de romeros la esperaban entre aplausos y vítores. Era cuando comenzaba a visitar las casas de cofradías, pasando por la calle Andújar, en la conocida Ciudad de las Carretas, para dirigirse a la llamada calle de las Peñas y Cofradías, donde la esperaban miles de personas.
La Virgen de la Cabeza, en su magna procesión, se ha dirigido a la Casa de la Cofradía de Marmolejo y Colomera principalmente este año, y como es costumbre, a la Casa de la Cofradía Matriz de Andújar, para volver a coronar la cima del cerro donde Ella mora durante todo el año, llegando a su Santuario pasadas las cuatro de la tarde.
Un año más, se ha cumplido el ritual. El último domingo de abril, la Virgen de la Cabeza ha salido de su Santuario, en pleno corazón de Sierra Morena para saludar a los miles de romeros que han acudido a su llamada. Una romería singular, con profundas raíces y señas de identidad que la hacen única. Una devoción a punto de cumplir 800 años de historia.





