Procesión Nuestra Señora de la Cabeza de Murcia
La Virgen de la Cabeza de Murcia procesiona el último sábado de Mayo. Se trata de la Función principal de una serie de actos y cultos que la Cofradía de Murcia organiza en honor a su sagrada titular. La Virgen es vestida de reina, con ricas vestiduras bordadas en oro, juego de coronas y rostrillo, entronizada sobre una peana y resplandor sobre un paso procesional, con un bonito exorno floral y juego de faroles de estrella. De este modo, la Virgen, es procesionada por las principales calles de la capital murciana.
Actualmente, la Virgen de la Cabeza de Murcia procesiona el último sábado de mayo, como marcan los Estatutos de la Cofradía de Murcia. Destacable es la salida de la Virgen desde su sede canónica, la iglesia de San Juan Bautista, donde recibe culto durante todo el año; el pasar del cortejo por las estrellas calles Sociedad y Jabonerías, o el paso por el Arco de Santo Domingo.
De importancia para los que quieran vivir la procesión de la Virgen de la Cabeza en Murcia, presenciar el tremolar de las banderas en la Plaza del Cardenal Belluga, Plaza de Santo Domingo y la Plaza de San Juan, una vez la procesión llega de nuevo a la iglesia.
La procesión de la Morenita en Murcia es una manifestación de fe, tradición y devoción en la que numerosos fieles acompañan a la Virgen en su recorrido por el corazón de la ciudad, dejando estampas de emoción y fervor mariano.
Primera salida procesional de la Virgen de la Cabeza en Murcia
La primera vez que procesionó la imagen de la Virgen de la Cabeza en Murcia fue en el año 2014, en el marco de la Magna Mariana de las Doce Estrellas en Murcia, cuando la Santísima Virgen de la Cabeza procesionaba por primera vez por las calles de la capital murciana. Allí estuvimos, lo vivimos con expectación y emocionados. Así fue nuestra crónica:
Llegó el día en que peregrinamos hacia tierras murcianas. Siempre es emocionante llegar a lugares donde se rinde culto a la Santísima Virgen de la Cabeza, porque esos lugares guardan un tesoro centenario, que a día de hoy reluce entre las hermosas calles de nuestros pueblos y ciudades. Esta vez sería Murcia quien brillaría en la oscura noche con la divina luz de Doce Estrellas.
Murcia nos recibía con los brazos abiertos, entre amigos, ilusiones y emociones.
Se conmemoraba el Cincuentenario de la Proclamación de la Virgen María como Madre de la Iglesia, en la cual participaron doce imágenes de la Virgen María. La capital murciana se convertía en el centro mariano por excelencia.
Durante toda la mañana del Sábado 29 de Noviembre, la Iglesia de San Juan Bautista tenía sus puertas abiertas para recibir a los cientos de fieles que se acercaban para contemplar tan bellas estampas. Las imágenes, expuestas en sus pasos procesionales, hacían las delicias de fotógrafos, cofrades, fieles y devotos. Todo estaba preparado para el gran momento. La cita, las cinco de la tarde. Y las campanas comenzaban a repicar anunciando que la gracia de la Virgen María inundaría cada rincón de la capital. Se abren las puertas, y comienza el desfile procesional ante la expectación del gentío: Virgen de la Arrixaca, Virgen de la Candelaria, Virgen de Gracia y Buen Suceso, Virgen de los Dolores de la Cofradía de la Caridad, Virgen de Fátima de San Antolín, Simpecado del Rocío, Virgen del Carmen Patrona de Beniaján, Nuestra Señora de la Cabeza de la Cofradía filial de Murcia, Virgen de la Fuensanta de Vistalegre, Virgen del Rosario de Santa Ana, Virgen del Olvido y Inmaculada Concepción de San Andrés.
Nos detenemos en este punto para contemplar y admirar a la bendita imagen de la Morenita de Murcia, que por primera vez, procesionaba por las calles de la ciudad. Representaba a la octava estrella, mes de Agosto. Mes de la aparición de la Santísima Virgen de la Cabeza en las alturas de Sierra Morena, Andújar (Jaén).
Todos esperábamos el momento en que la Morenita asomara a las puertas de San Juan Bautista. Se oían los primeros "vivas", lágrimas en los ojos, y una emoción que encogía el corazón. ¡Ahí estaba nuestra Morenita! paseando por las calles murcianas, reina de nuestras almas, y como no podía ser de otra manera, tuvimos que estar presentes para contemplar la luz de su estrella por estas tierras.
Fue bonito estar con amigos que la quieren de verdad, fue bonito conocer a gente de corazón humilde que lucha por engrandecer la devoción de la Morenita entre las gentes de Murcia... simplemente fue bonito estar.
Todo acabó. Las estrellas dejaron una luz perenne en nuestro corazón, pero no podíamos volver a Andújar sin despedirnos de la Virgen de la Cabeza. En la mañana del Domingo me postraba a las plantas de la Señora, para rezarle y agradecer tanta magia durante nuestra estancia en Murcia, por esos amigos que llevo conmigo, por las cómplices palabras de puro sentimiento que compartimos en la noche bajo un manto de estrellas. La Virgen de la Cabeza estaría expuesta durante el Domingo para besar su mano.
Partimos a nuestra tierra, con el corazón gozoso de vivir tan grata experiencia, de compartir emociones, y de saber que hemos de volver a esta tierra... Murcia.







