Peregrinación Blanca
La Peregrinación Blanca se celebra el domingo 11 de octubre de 2026 en el Santuario de la Virgen de la Cabeza, Andújar (Jaén).
Se trata del día especialmente dedicado a las personas mayores, impedidos y enfermos, siendo ellos la prioridad, donde los momentos más emotivos se viven con el Besamanto a la sagrada imagen, expuesta en solemne veneración para que los devotos tengan la cercanía de poder ver de cerca a la Virgen, y poder besar su manto o retocar alguna prenda.

En un mes donde destacan las múltiples y multitudinarias peregrinaciones a la Basílica de Sierra Morena, se celebra la más emotiva de cuantas tienen lugar a lo largo del año, la Peregrinación Blanca, llamada así por la pureza del sentimiento y de los momentos que viven nuestros mayores, personas enfermas y discapacitadas.
Al Santuario de la Morenita se trasladan a lo largo del fin de semana miles de personas en peregrinación a pie o caballería, desde Andújar por el camino viejo. Los autobuses y vehículos particulares, lo hacen en carretera, atravesando el incomparable paraje del Parque Natural Sierra de Andújar, hasta llegar al corazón mismo de la serranía, al encuentro con la Santísima Virgen de la Cabeza.
En años anteriores, todos los actos se celebraban con la imagen de la Virgen entronizada en su camarín, y una vez finalizados, se trasladaba hasta el presbiterio para exponerla en veneración hasta que pasara ante ella el último devoto, que solía ser pasadas las tres de la tarde.
En los últimos años, la jornada del domingo en que se celebra la Peregrinación Blanca, ya amanece la Patrona de Andújar en el pequeño altar a los pies del presbiterio, presidiendo pues, todos los actos, y dividiendo el Besamanto en dos horarios, de mañana y de tarde. De este modo, la Virgen queda expuesta durante toda la jornada del domingo.
Para tan importante día, la Virgen es vestida con sus mejores galas, que dependiendo del año, el manto que luce suele ser de color verde, rojo o azul, con ricos bordados en oro, y su juego de coronas y rostrillo. Se nos presenta pues, vestida de reina.
Ancianos, enfermos y personas discapacitadas están en los lugares privilegiados en los actos programados para la Peregrinación Blanca, y son los primeros en acercarse a la imagen de la Santísima Virgen para contemplarla. Personas, que por edad, enfermedad o circunstancias de la vida, no pueden ya disfrutar de la Romería o actos principales en el Santuario, pueden estar de este modo junto a su Virgen en la cercanía de su divina imagen.
Galería fotográfica del Besamanto





Como siempre, desde este espacio web, ANDÚJAR PEREGRINA, compartimos las fotografías de archivo para ilustrar el artículo de la Peregrinación Blanca, para todas esas personas que desde la distancia, quieran disfrutar de esta ventana que os ofrecemos para asomaros a las vivencias y grandes momentos de la devoción a nuestra Patrona.
Fotografía de Archivo del año 2011
Rescatamos de nuestro archivo esta fotografía, tomada en la Peregrinación Blanca del año 2011. Se trata del momento en que la sagrada imagen es trasladada desde su camarín hasta la nave principal del templo del Santuario, concretamente hasta los pies del presbiterio, para la celebración del Besamanto.
La Virgen era portada por el entonces presidente de la Cofradía Matriz, José María González; y la Hermana Mayor, Maricarmen Torres. Junto a ellos, demás miembros de la junta directiva y abanderados de la Cofradía, el Rector del Santuario, fotógrafos y devotos.

Cómo se vive el día de la Peregrinación Blanca
Es un día muy especial para los más necesitados, de las personas impedidas, que llenos de alegría en su corazón, se acercan a tocar el manto protector de la Reina y Madre Celestial con una enorme devoción, viviendo momentos muy emotivos, donde miles de peregrinos llegan al Santuario de Sierra Morena desde distintas poblaciones, principalmente de Jaén, y de otras provincias de Andalucía y España.
Se celebra en Otoño, cuando la calurosa brisa poco a poco torna a los fríos vientos, y las hojas de los árboles dejan de vestir la primavera, para dibujar de ocre los primeros días otoñales. Pero en Andújar, hay un mágico lugar donde siempre es Abril, donde la primavera nunca nos abandona, donde nos hace sentir hijos de una misma Madre, donde se vive siempre en romería, donde fieles y devotos atraviesan Sierra Morena en solemne peregrinación.
La Real e Ilustre Cofradía Matriz de Andújar, organiza y convoca este espectacular evento donde asisten cientos de personas. La gran carga de emotividad y sentimiento, hacen de este día, uno de los acontecimientos devocionales más importantes del año.
La Peregrinación Blanca se ha convertido con el tiempo, en una de las peregrinaciones más importantes y emotivas de cuantas tiene lugar durante el año. Sus protagonistas: los niños, nuestros mayores y los enfermos. Personas que no pueden estar físicamente junto a la imagen de la Morenita durante la celebración de la Romería o la Aparición, esperan la llegada de esta gran peregrinación para estar junto a la Virgen, ya que esa cercanía física hacia la talla de la Patrona de Andújar, hace de este día un encuentro entrañable.
Expuesta la imagen de la Santísima Virgen en un lugar accesible para las personas mayores, los impedidos y enfermos, comienzan a desfilar ante Ella, dejándonos estampas emotivas que encogen el corazón, haciéndote olvidar los problemas materiales de la vida.
Los rostros de los peregrinos lo dicen todo. Emociones, lágrimas y la cercanía de la Virgen con sus devotos, hacen del momento, un sueño cumplido para muchos fieles venidos desde distintos puntos de nuestra geografía.
Son muchas las familias que presentan sus bebés a la Virgen retocándolos con su manto. Personas discapacitadas llegan a la Morenita con lágrimas en los ojos, enterneciendo el corazón de todos los que nos encontramos en el templo, y nuestros mayores, se acercan diciéndole con timidez "guapa", y rozando pequeñas fotos de familiares que dejaron en su lugar de origen. Y todos miran con ternura el rostro de la Virgen Morenita, tal y como se muestran en las fotografías que compartimos con todos vosotros.

En los últimos años, un imponente y elaborado altar se alza en la nave central del templo del Santuario, para acoger a la imagen de la Virgen con la dignidad que merece, como Reina y Señora de Andújar. Escoltada por las banderas a ambos lados de la imagen, y el estandarte de la Cofradía Matriz haciendo de dosel, quedando en la retina del visitante una singular estampa.
Algunos años, durante el Besamanto de la Peregrinación Blanca, el coro de la Cofradía Matriz ha llenado de alegría el interior del Santuario con sus cantes a la Rosa de Oro. El rezo del Santo Rosario, oraciones, y el inconfundible himno a la Morenita, llena de música el evento, alegrando a las personas que se congregan entorno a la Virgen.
Quiero destacar la gran labor y esfuerzo que la Cofradía Matriz de Andújar viene realizando año tras año para que las personas enfermas y discapacitadas puedan acercarse a la Santísima Virgen. El cariño y el buen hacer de los Hermanos Mayores y la Junta de Gobierno, así como fiscales y cuerpo de abanderados, para que todo quede impecable y pueda salir bien y sin incidencias para las miles de personas que aguardan el momento de poder estar lo más cerca posible de la Reina de Sierra Morena.
Crónica de historias vividas en años pasados
Podría contaros tantas historias como momentos vividos en el día de la Peregrinación Blanca. Es un día grande, en el que sinceramente no sabría describiros con exactitud lo que se siente: tristeza, alegría... quizás la palabra que mejor define dicho día es "emotividad", esta palabra encierra tantas cosas, que estoy seguro que ha reinado este sentimiento en el corazón de todos los que hemos estado presentes alguna vez.
En el año 20210, en la fila de peregrinos, había una persona ciega, concretamente una chica, y un voluntario de la Cruz Roja, se acercó para ofrecerle su ayuda y llevarla con todo el cariño hasta la Virgen. Todas las personas que a su alrededor se encontraban le abrieron paso para facilitarle el camino. El voluntario, se adentró con ella por la pequeña puerta que se haya a la izquierda del presbiterio, para asomar por las rejas de éste, para evitar el taponamiento formado por las personas que allí nos hallábamos.
La chica, dejándose llevar por el voluntario de Cruz Roja, aparecía justo por detrás de la imagen de la Virgen, y un trinitario tomó su mano y la estrechó con el manto de la Morenita. La muchacha abrazaba fuertemente el manto y lo frotó débilmente sobre sus ojos.
También se tuvo que abrir paso para un joven que se acercaba de rodillas, curiosamente con un chupete de bebé sobre sus labios, quizás por alguna promesa cumplida sobre su hijo o algún familiar pequeño. Al llegar a la Virgen, el joven rompió a llorar, y un fuerte aplauso retumbó en el templo con fuertes vivas a la Virgen de la Cabeza.
En el año 2013 escenas de gran carga emocional las que se vivieron cuando nuestros mayores se acercaban a Ella sin poder retener sus lágrimas, rompiendo a llorar cuando alzaban la vista y tenían a su lado la Morenita y cruzaban sus miradas. En sus arrugados rostros cabía la felicidad, un sentimiento apenado, emoción desbordada... porque en tan solo segundos, el encuentro con la Señora te mostraba una historia interior.
Familias con sus niños pequeños se acercaban para retocar a su bebé con el manto de la Morenita, abrazando a sus hijos y rompiendo a llorar. Se vivieron momentos muy emotivos. Personas venidas desde muy lejos, para pedir por sus familias, para agradecerle tanto... o tan solo para contemplarla, mirar sus ojos, su tez morena... y dejarse llevar por el momento.
En el año 2014, a muchos se nos humedecieron los ojos al contemplar cómo cogían a la Virgen por un instante para acercar a una persona mayor que junto a su mujer, venían a visitar a la Virgen. Hasta la silla de ruedas que se encontraba el fiel devoto acercaron a la Santísima Virgen, haciéndonos partícipes de tan emotivo momento a todos los que nos encontrábamos junto a Ella.
Las bonitas estampas que se viven vivir en tan emotivo día, formarán parte del recuerdo imborrable de aquellos que contemplan a la Virgen frente a frente y tocan su manto. El corazón se encuentra gozoso por tener el alma repleta de ilusiones. Volvemos a nuestros hogares cargados de positividad y esperanza, mientras Ella, en la cumbre sagrada de su cerro nos guía.






